PARA DÓNDE

2521363-hands-of-the-old-woman-85-years-age-70-years-works-in-collective-farmPara dónde, madre, para dónde
hemos de llevar la carreta.
Atrás dejamos las tumbas
de los abuelos y de los tíos.
Para dónde, madre.
Tú ya estás vieja,
padre no sabe quién es
y cargamos esta melancolía
como una pesada losa.

Ay, madre, ay, madre.
Sabemos qué es lo que nos espera
pero mientras tanto
debemos seguir este camino
de exilio de uno mismo.

Nunca vamos a llegar a un tierra de maná.
Estos harapos son todo,
las cacerolas y el arroz,
los caballos.

Nos siguen muchas carretas
como si nosotros fuésemos
a mostrarles el camino.
Solo con tu fuerza, madre,
es que continuamos sin enloquecer.

En la noche preparas una sopa
y recordamos a la abuela Clara,
a la tía Quina, a don Rufino,
a doña Emilia
y a todos a quienes han partido.

Lo único que nos llena de alma
es el sueño, el sueño
donde vemos esa tierra prometida
en la que volvemos
a ser niños inocentes.

Para dónde.

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PÁRAMO

flat1000x1000075fCon tu pelo rubio,
y tus ojos azules
no sé qué hacer.

Tal vez un haikú
austral, argénteo
y muy lejano.

Qué podría hacer
con esa sonrisa
si no soporto
la propia melancolía.

Cómo avenirme a ese acento
con este gelatinoso manojo de nervios que soy.

 

Qué hacer. Sin ti no hay nada en este lugar.
Es un inflorecible páramo
que cuando pisas
lo haces florecer.

Qué hago.

Me asomo y no te veo
caminar entre humo,
ni bailar con una copa.

Así que no estás y cae
un espeso velo
de indiferencia en mi mundo.

Esto es un calvario,
mas si desciendes
sobre estas piedras
me convertirás en un Lázaro.

Si regresas
te seguiré a ciegas.

Pero no has llegado.
Y sabe Dios
cuándo lo harás.

Qué podría hacer sin ti.
Quizás todo seguiría igual
en mi panóptico.
Mas no me imagino no verte
caminar en la crujía de árboles y plantas.

Regresa pronto a este páramo,
a esta crujía, a este calvario, a esta tierra sin flor ni fruto.

 

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