VARSOVIA

Padezco esta enfermedad
que me vuelve quebradizo, frágil.
Me dicen que hay que hacerse fuerte,
poner cara de alegría
cuando la tristeza te mata.
Correr cuando solo quieres
dormir y dormir.
Fingir sabiduría ante la noria del sufrimiento.

Por fuera, San Petersburgo.
Por dentro,ruinas la Varsovia aniquilada.

Anuncios
Estándar

PARA DÓNDE

2521363-hands-of-the-old-woman-85-years-age-70-years-works-in-collective-farmPara dónde, madre, para dónde
hemos de llevar la carreta.
Atrás dejamos las tumbas
de los abuelos y de los tíos.
Para dónde, madre.
Tú ya estás vieja,
padre no sabe quién es
y cargamos esta melancolía
como una pesada losa.

Ay, madre, ay, madre.
Sabemos qué es lo que nos espera
pero mientras tanto
debemos seguir este camino
de exilio de uno mismo.

Nunca vamos a llegar a un tierra de maná.
Estos harapos son todo,
las cacerolas y el arroz,
los caballos.

Nos siguen muchas carretas
como si nosotros fuésemos
a mostrarles el camino.
Solo con tu fuerza, madre,
es que continuamos sin enloquecer.

En la noche preparas una sopa
y recordamos a la abuela Clara,
a la tía Quina, a don Rufino,
a doña Emilia
y a todos a quienes han partido.

Lo único que nos llena de alma
es el sueño, el sueño
donde vemos esa tierra prometida
en la que volvemos
a ser niños inocentes.

Para dónde.

Estándar

PÁRAMO

flat1000x1000075fCon tu pelo rubio,
y tus ojos azules
no sé qué hacer.

Tal vez un haikú
austral, argénteo
y muy lejano.

Qué podría hacer
con esa sonrisa
si no soporto
la propia melancolía.

Cómo avenirme a ese acento
con este gelatinoso manojo de nervios que soy.

 

Qué hacer. Sin ti no hay nada en este lugar.
Es un inflorecible páramo
que cuando pisas
lo haces florecer.

Qué hago.

Me asomo y no te veo
caminar entre humo,
ni bailar con una copa.

Así que no estás y cae
un espeso velo
de indiferencia en mi mundo.

Esto es un calvario,
mas si desciendes
sobre estas piedras
me convertirás en un Lázaro.

Si regresas
te seguiré a ciegas.

Pero no has llegado.
Y sabe Dios
cuándo lo harás.

Qué podría hacer sin ti.
Quizás todo seguiría igual
en mi panóptico.
Mas no me imagino no verte
caminar en la crujía de árboles y plantas.

Regresa pronto a este páramo,
a esta crujía, a este calvario, a esta tierra sin flor ni fruto.

 

Estándar

MÍRANOS

Mujeres-jovenes

Míranos, después de 25 años.
Tan flacos tan gordos.
Tan payasos tan nosotros.
¿Cambiamos?
Este se ve más serio el otro
más triste aquella más guapa
la otra no tanto,
En esta mesa me pregunto:
¿a quién de nosotros
la chingada se lo va a llevar primero?
¿a quién vamos a olvidar primero
y apenas lo recordaremos
cada diez años?
Vaya misterio.
Ayer tan jóvenes
hoy tan maduros
y ayer hoy y mañana
costales de polvo.

El único con autoridad
para hablar es el cristiano
que murió clavado.
Lo demás….

Estándar

QUÉ ESCRIBIRÉ

Papel tapiz de Visualizador de fotos de Windows¿Lo saben? ¿EN serio lo saben o es solo usan el cliché? Me han tocado personas que han “vivido todo” y sermonean en una cantina. Te dicen que han sufrido pérdidas, quiebras, experiencias con drogas, rupturas matrimoniales muy fuuuuuertes. ¿Saben? Ya no les creo. Las pérdidas de trabajo son fuertes, la pérdida de uno mismo también, la pérdida de un ser amado… pufff. Pero hay algo que no me checa y es hacer de eso un discurso de cantina. Prefiero a la gente que habla de cosas espirituales, de aventuras, de monentos épicos. La desgracia humana está en todos lados pero creo que lo mejor siempre está presente aquií, allá, acullá. Nos concentramos en el granito en el arroz y no en el excelente vino y la compañía. Cunado nacemos bien podríamos gritar: alea jacta est.

Estándar

EL NORTE

179805797

 

Me da miedo el norte.
Me da miedo la brújula.
Me da miedo el sextante.
Me da miedo el astrolabio.
Me asusta tener un rumbo definido.
Hay algo que me desconcierta
cuando sé dónde se supone que
está el mío destino.
Mi barco surca las olas
pero yo el capitán no sabe dónde
está sus Kraken ni a qué sirenas temer
ni si hay ballenas blancas o pulpos gigantes.

En las noches miro a las estrelllas
y escucho las supersticiones de los marineros.
En los días mi caluroso camarote
es el refugio donde me devora la nada.

Donde la nada me devora.

Estándar